Poesia

Se oyen voces de madrugada
el hambre entrar en la sala
el ruido de un fusil desmenuzando la paz
una tormenta se aleja apiadándose del agua
las sombras de la muerte ridiculizando al hombre
en una batalla sin nombre
con extraños que luchan solo bajo una bandera.

Levanta alta el poder
la misericordia se atrinchera
las armas se apoderan de la ira
la fe les da prisas
la vagabunda vida se apelmaza
sobre el lienzo sin color
que pinta una sola guerra.

El reloj de la vida se atrasa
las miradas se paralizan
las pérdidas se revuelcan entre el humo
un soldado hiere a su enemigo
hasta que él se ve como su propio enemigo
no hay nada más por lo que luchar
solo un par de opciones
vivir en paz
o reclamarla bajo la violencia
hasta que la impotencia cree
un bando perdedor.

ANTONIO DE HARO PÉREZ