Poesia

Lamiendo los minutos
con los zapatos de los domingos
la juventud sin olvido.

Corriendo sin prisas
en la pista de baile de las risas
cuando un movimiento era una alegría.

Recorriendo el corto camino de la inocencia
con el brillo de los ojos clavado
en la nostalgia del fin de semana.

Sintiendo el poco mundo conocido
sin perdernos nada de lo aprendido
sucumbimos a la edad de lo desconocido.

Antonio de Haro Pérez