Poesia

Ya no serán mis canas
las que te desnuden por las noches
ni mi mirada fría la que vista tus sueños
ya no existo en los albores de tu cama
ni soy siervo de tus sábanas
tan solo vivo en silencio
al lado de los bordes de tu cuerpo
sin saber si hoy siento
o solo soy un muerto enamorado
que odia ser cenizas de una hoguera
consumida por un amor incierto.

Y tan solo le pido al cielo
que no me deje caer otra vez
en la decepción de tus brazos
hasta que mi sangre vuelva a mis venas
y me recomponga ese corazón enamorado
que vive en el olvido de mi alma.

ANTONIO DE HARO PÉREZ