Poesia

En el callejón sin salida
donde no vuelven las sombras
el aíre no lleva aromas
las pieles no se mudan
los ojos entristecen
la madurez se marchita.

En el pasillo fúnebre
de la despedida
remando entre lágrimas
hasta encontrar a tu alma.

La oscuridad es la luz
que maneja tu vida
y solo deja una voz pasajera
un rostro en el recuerdo
y los brazos abiertos de la melancolía.

ANTONIO DE HARO PÉREZ