Poesia

Cae la libertad en lenguas sordas
Con delirios de grandeza
Sin vergüenza ajena
Por los pasillos sin retorno
En aquellas miradas
Que cristalizan el odio
Sn ser siervos de una civilización
Que vive vagando con prisas
Por las calles sin vida
Que ajetrean a las personas
Ajenas a todo aquello que les rodea.

Cae la libertad en bocas con mentiras
Que convierten gente
En estatuas sin voz ni alma
Que mueren poco a poco
Por las esquinas de una sociedad
Esposada al hurto y al poder
Que cambian de camisa
Como un caballo de montura
Sin saber si son ellos
Los que dictan la vida
O solo sus vidas le dictan a ellos.

ANTONIO DE HARO PÉREZ