Poesia

Dos murmullos acorralados
el vicio en el ascensor del dinero
la mentira doblando la esquina
los silbidos del rencor sin dueño ni señor
un disfraz sin mascara apoderandose de la noche.

Dos pupilas haciendo sus necesidades en el coche
el tiempo abanicando los momentos inciertos
los senderos de la vida atajando por las situaciones
las sombras escondiéndose en las siluetas del sexo
las luces de la desconexión fundiéndose sin obligación.

Dos billetes a la felicidad subidos al tren del error
la conciencia patrullando por los confines de la indecencia
el presente robándole a los sueños…
Cuando todo parece real y solo una fiesta sin hogar
te hace ser quien no quieres ser.